“La parálisis y el miedo solo favorecen a quienes alimentan la violencia”

Compártelo:

El 24 de septiembre tuvo lugar en Navarra la charla “Defender la vida en un mundo en crisis. El papel de la ciudadanía”, organizada por la Coordinadora de ONGD y el Foro Gogoa

La conversación abordó los principales desafíos de nuestro tiempo: las guerras prolongadas, el retroceso en derechos humanos, el auge de los populismos, la crisis climática y la persecución del activismo. Ambas ponentes coincidieron en que la ciudadanía no puede permanecer pasiva ante este panorama, pues su acción colectiva resulta imprescindible para proteger la vida, exigir justicia y construir paz.

¿Cómo describiría la situación actual del mundo?

R-(Mabel González Bustelo) Vivimos en una etapa de enorme complejidad marcada por múltiples crisis interconectadas. No se trata solo de guerras, sino también de la crisis climática, la pérdida de biodiversidad, el retroceso en derechos humanos y la falta de cooperación internacional. Actualmente existen más de medio centenar de conflictos armados activos, cada vez más prolongados y letales, mientras millones de personas son desplazadas. A esto se suma el ascenso de discursos populistas y militaristas que apuestan por soluciones rápidas y violentas en lugar de negociaciones de paz. Todo ello erosiona las normas internacionales y debilita a organismos como la ONU. Estamos, en definitiva, en un mundo más incierto, más violento y menos dispuesto a cooperar, donde la ciudadanía tiene un papel crucial para no caer en la indiferencia.

¿Qué papel puede jugar la ciudadanía en este contexto?

R-(Mabel González Bustelo) Aunque los problemas parezcan inmensos, la ciudadanía puede hacer mucho. Hablar, organizarse, presionar a gobiernos y rechazar discursos simplistas es clave para defender la vida y la paz. La parálisis y el miedo solo favorecen a quienes alimentan la violencia.

¿Qué riesgos existen para quienes defienden los derechos humanos?

R-(Ivania Cruz) En muchos países del sur global la defensa de los derechos humanos significa persecución, amenazas, encarcelamiento y exilio. En mi caso, el activismo me obligó a dejar El Salvador y continuar desde el exilio. Pero incluso en esas condiciones, la lucha sigue, porque nadie más defenderá los derechos de quienes defienden. Ser defensora o defensor implica un riesgo constante, pero también una responsabilidad con las comunidades más vulnerables.

Entrevista completa aquí

Fuente: Diario de Noticias

Suscríbete a nuestro boletín

INFORMACIÓN BÁSICA DE PROTECCIÓN DE DATOS:
Responsable: COORDINADORA DE ONGD NAVARRA
Finalidad del tratamiento: Envío de comunicaciones.
Legitimación del tratamiento: Interés legítimo y consentimiento del interesado/a.
Conservación de los datos: Se conservarán mientras exista un interés mutuo o durante el tiempo necesario para el cumplimiento de las obligaciones legales.
Destinatarios: Prestadores de servicio o colaboradores.
Derechos: Derecho a retirar el consentimiento en cualquier momento. Derecho de acceso, rectificación, portabilidad y supresión de sus datos y a la limitación u oposición al su tratamiento. Datos de contacto para ejercer sus derechos: congdn@congdnavarra.org
Información adicional: Puede consultar información adicional en Política de privacidad