- Las consecuencias serán aún más graves para una población que sufre los enormes impactos de un asedio que continúa y de una ocupación que no ha cesado desde hace décadas. A pesar del supuesto acuerdo de paz, el genocidio continúa.
- Es urgente que la comunidad internacional, la UE y España tomen medidas inmediatas que presionen al Gobierno Israelí; entre ellas, el fin inmediato y real del comercio de armas.
La Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo advierte de las graves consecuencias que tendrá para la población palestina la decisión de Israel de retirar el registro a cerca de 40 organizaciones humanitarias que operan en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Estas organizaciones se verán obligadas a cesar sus actividades en un plazo de 60 días desde el inicio del año si no cumplen con una serie de requisitos establecidos por el Gobierno de Israel, que incluye, entre otros, la entrega de un listado de su personal palestino y sus familias. Esta medida vulnera los principios humanitarios, las obligaciones de cuidado hacia su personal y las normas internacionales de protección de datos.
El Gobierno de Israel da un paso más en las medidas restrictivas que ha impuesto a las organizaciones humanitarias, a las de paz y a las de derechos humanos; especialmente, las palestinas, que han sufrido durante décadas persecuciones y hostigamientos constantes.
El posible cese de las actuaciones de las ONG internacionales en Palestina supondrá consecuencias incalculables para una población que se encuentra en una situación humanitaria deplorable. Significará, además, un precedente que puede abrir la puerta a medidas similares en otros lugares del mundo, minando aún más el derecho internacional y los principios humanitarios. A pesar del alto el fuego, el genocidio continúa, con ataques que han costado la vida a más de 70.000 personas desde octubre de 2023 y un bloqueo al acceso de la ayuda humanitaria y a los servicios más esenciales que está causando un sufrimiento extremo sin precedentes.
Un rol insustituible
Las organizaciones humanitarias gestionan o apoyan aproximadamente el 60 % de los hospitales de campaña de Gaza y el 42% de todos los servicios de agua, saneamiento e higiene. La cancelación del registro de las ONG internacionales resultaría en el cierre inmediato de aproximadamente uno de cada tres centros de salud. En 2024, proporcionaron más de la mitad de toda la asistencia alimentaria, incluyendo la mayoría de los puntos de distribución de comidas cocinadas y todos los tratamientos de niños y niñas con desnutrición aguda grave. Han implementado casi tres cuartas partes de todas las actividades de refugio y artículos no alimentarios, y han ofrecido apoyo psicosocial.
En Cisjordania y Jerusalén Este su trabajo también es clave para garantizar derechos esenciales de una población cada vez más asediada por el ejército de Israel y el despliegue violento de asentamientos ilegales. El pasado noviembre, la ONU denunció que “2025 se ha convertido en el año más violento para la población palestina en Cisjordania, incluida Jerusalén Este, desde que hay registros”. Una violencia que agrava la política de apartheid que durante décadas ha llevado a cabo Israel como forma de desplazar, oprimir y desposeer a la población palestina: asentamientos ilegales de colonos, demolición de viviendas, daños en infraestructuras y tierras de cultivo, o incursiones en campamentos de personas refugiadas.



